lunes, 20 de febrero de 2017

Una pélicula de Alain Resnais: Mi tío de America, y, sin escapatoria, adormecido, en la sobremesa, viví en uno de los ¿3? cerebros -el adecuado, creo-, la complacencia cultural; no en el de la fuga, el ataque o la inhibición; no en el de la urgencia del beber, comer o copular. En el córtex, creo, viví la experiencia: el mismo perro con distinto collar.  Como humano, al acercarme demasiado a los signos de puntuación, me engulle el sentido; pero con tres cerebros a cuestas y socialmente condicionado, no me es dificil encontrar la justificación. Y casí siempre en lo cultural (gracias también a Orson Welles, por la escena del acuario en La dama de Shangai).

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