domingo, 15 de marzo de 2015




Tenía que escribir algo, pero se me ha olvidado; sí, creo recordar; sí, recuerdo… Sterling Hayden en Novecento, tenía yo unos 15 años, su rostro surcado de arrugas sabias me marcó, quería, de mayor, parecerme a él. Bueno, pues me parezco a él en el dorso de las manos. Avejentadas, las miro mucho, el Homo sapiens sin manos… Pero últimamente miro las palmas, porque, como ahorro en filtros para beber litronas, tengo nuevamente las yemas de los dedos índice, corazón y pulgar impregnadas de nicotina: estéticamente es un desastre, y pulmonar y bronquialmente la caduta degli dei. A ver si mejora mi economía y con ella la estética y la salud. Estoy en el parque casi en  déshabillé, con una camisa blanca de verano. Ya no me atrevo a acercarme a la cieguita, la acaparan el-japonés-que-corre-con-su-perro-sujeto-por-la-correa y su mujer. Personas que conocen el neologismo zenitud. Yo no estoy zen.

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Longo y tendido, así me he liado a dar lectura a la vastitud de sus pantallas, así me he sumergido en las profundidades del gramático follaje para ver el bosque bosquejado y acabar por entenderlo todo.
    Corríjame si me equivoco: Se ve que un perrito japonés le tira los tejos a su puta perra, que ni está vasectomizada, ni ganas que tiene, y ni siquiera es de Podemos para dejar de ser una chucha productora de carne proletaria, y entonces resulta que una futbolista aleti, aleti, alética del magreb anda por ahí en plan me bato unos récords y me hincho medallas, etcétera y eso. Y al final se ve que al chico le gusta la chica, y la pregunta que se le aparece como una barrera infranqueable entre los mundos de la aburrida lógica y le surrealisme sofistiqué es:
    ¡Hostiaputin! Si alguien hiciera un vídeo de todo esto, pero imitando descaradamente a David Lynch, ¿sería en puridad un lynchamiento?


    (editado en presencia de un abogado, un redactor jefe y un corrector de mayores)

    ResponderEliminar
  3. Nadie es perfecto señor Blas. Así es (si así os parece) Pirandello

    ResponderEliminar