viernes, 27 de febrero de 2015


Todo está dentro, pero fuera está el apego; además, dentro, cada vez hay menos cosas y fuera siempre existe la posibilidad de cobijarse bajo uno de los pechos de la Madonna ¡Ah!, y sólo le cedería el puesto a René Belbenoit, el irreductible, y a Munch, si mantiene su naturaleza muerta entre la cama y el reloj.



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