domingo, 15 de febrero de 2015




Vaya día el de ayer, dos gordas peleonas, una moruna y otra negruna, ambas con bebes y yo intercediendo. Horroroso. Y menos mal que no eran sus hombres, porque estos están en la trena por acuchillamiento y otras lindezas. Todo bien al final. Vino la poli, tres coches, el hombre de la ONG y los del ayuntamiento, se me han quitado las ganas de ligar con ellas. Son vecinas, viven compartiendo piso arriba, no estaba la delgaducha marroquí. Parece que me estiman pero nunca se sabe, sobre todo por sus hombres malinos cara de pepinos.

Después bien con mis amigos recuperados, o soy yo el recuperado. Aunque bebí. Dios quiera que me lo perdonen porque cuando lo hago soy un fantasmito, esos polos pequeñitos que se derriten sin remedio, una sensación pequeñita.

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