lunes, 11 de noviembre de 2013


Para que se sepa de dónde procede mi alias.
 
 

domingo, 10 de noviembre de 2013

Este post es para dar la bienvenida a un gran amigo,  al gran amigo de la juventud, que desapareció de mi vida hace 21 años.

Como ahora sabe menos que antes y por lo tanto es sabio lo incluyo en el selecto grupo de los ¿5? lectores de mi blog.

domingo, 3 de noviembre de 2013


Recupero los diarios de Kafka de la bolsa de plástico de traer y llevar donde los tenía confinados. Hora y media de lectura. Consuelo. Su aislamiento interior me reconforta; la honestidad de su lucha, abocada siempre al fracaso. Su ser me admira. Tenemos una misión (vaciado de contenido presuntuoso el concepto) para con nosotros mismos y la tenacidad de Kafka para con la suya es ejemplar: es el antihéroe más heroico que pudiera concebirse.

Casi al finalizar la lectura, doblo la almohada sobre si misma y el dolor de mis cervicales desaparece ¿Por qué no lo hice antes? Debe ser el influjo del escritor. La luz de la lamparilla proyecta en la pared, a mi izquierda, la sombra de mi cabeza. Ella, la sombra, lo sabe todo y está harta; mientras yo estoy harto pero yerro. Su influjo, su bendito influjo.