lunes, 12 de agosto de 2013

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He liberado a una tórtola jovencita que recogí hace una semana cuando daba tumbos por la acera de la calle. Completamente repuesta la he soltado en el mismo lugar y antes de que se posase en la rama de un árbol sus padres estaban a su lado. Me ha dado mucha alegría. Espero que sea un buen presagio.

Ayer, el evangelio y la homilía, en torno a mantener la fe y la esperanza.

 (Lucas 12, 32-48)

 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá: al que mucho se le confió, más se le exigirá.

 Frases sacadas del evangelio de ayer domingo.

 El domingo anterior no fui a misa. El domingo 28 de julio, el evangelio trató de la enseñanza de Jesús a sus discípulos de la oración del Padre Nuestro.

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