sábado, 20 de julio de 2013

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Las olas empapan la arena, un poco del agua se integra en el estado sólido, el resto retrocede, orillas conocidas y desconocidas reciben su caudal. No estoy en una playa, pienso en la comunicación, en las calidades de los elementos, en la arena y en el agua, en la necesidad del barro y en la necesidad del diálogo interno, el más exigente, tan difícil y doloroso; en su rehúso, en la acuciante necesidad de lo banal en las personas; en lo banal como remedio, "te tienes que frivolizar", me decía una conocida. La firmeza en lo banal. El ser resultante, vivo pero lejano. Elegir la vida o simplemente vivir. Yo elijo la vida, no me sale otra cosa.


Mañana iré a la iglesia, una celebración, rito, oficio, cualquier religión me serviría para buscar la gruta.  

2 comentarios:

  1. http://cultura.elpais.com/cultura/2013/07/16/actualidad/1373986219_592216.html

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