viernes, 7 de junio de 2013

Para una versión del I King 
El porvenir es tan irrevocable 
como el rígido ayer. No hay una cosa 
que no sea una letra silenciosa 
de la eterna escritura indescifrable 
cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja 
de su casa ya ha vuelto. Nuestra vida 
es la senda futura y recorrida. 
Nada nos dice adiós. Nada nos deja. 
No te rindas. La ergástula es oscura, 
la firme trama es de incesante hierro, 
pero en algún recodo de tu encierro 
puede haber un descuido, una hendidura. 
El camino es fatal como la flecha 
pero en las grietas está Dios, que acecha.


Jorge Luis Borges

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