lunes, 30 de enero de 2012




Hay recuerdos que son evocados a partir de estímulos sensoriales, pero justo antes de que esto ocurra, antes de que la memoria de comienzo su mistificado relato, una pequeña porción inalterable del pasado da un salto en el tiempo y, sin discurso, hace su aparición en el presente. Alojada en la memoria más fiable, la sensorial, no es susceptible de deformación, permaneciendo latente a la espera del estimulo. Un trocito de pasado intacto, que por su cualidad de sensorial es veraz, y que a su vez desencadena las emociones y construcciones de lo que llamamos recuerdo. Es un viaje en el tiempo minimalista que nos retrotrae, si no al ser que fuimos, sí a la percepción sensible que un día tuvo ese ser.

lunes, 23 de enero de 2012

miércoles, 18 de enero de 2012


Estábamos todas enamoradas de ti. -Eran tres, qué feliz me hicieron-. Sonreí. ¡Ahora no!, exclamó una. Sería la prótesis descolgada o el estado lamentable en el que me encontraba pero esos seis ojos reflejaban espanto. Eso me causó otro tipo de felicidad, la felicidad del que mira a la Medusa a los ojos y no se convierte en piedra. Arrojado del Paraíso -de ese bar tan acogedor, con sus mujeres y todo- pero me llevaba la manzana, estaba exultante. Antes era muy comprensivo conmigo mismo, si hubiese habido un trocito de luna hubiese mugido. La calle. Uno se abrazaba a las farolas porque era hipersensible a la rotación de la tierra, pero con los árboles era diferente, están vivos y son muy comprensivos. Lo inefable.

¿Quiénes eran? ¿Cuándo se enamoraron? ¿Qué edad tendría yo? ¿Quién era yo?



Señor Blas, me es imposible acceder a los comentarios, le contesto aquí: Inescrutables. Si tuviesen los ojos de Peter Lorre, grandes, redondos y saltones, otro gallo cantaría.



sábado, 14 de enero de 2012

Podría pensarse que la meditación en posición sedente es cosa apetecible para un vago que aspira a mantener su atención en el momento presente. Un vago que es consciente de las fuerzas positivas y negativas y de la necesidad del Tao, de la armonía, en la mudanza que es el pasar por esta vida ¡Pero hacerlo con los ojos abiertos! Es que se nos exige demasiado. Dormitar no es meditar, vale, pero se le parece mucho, no habría que ser tan quisquilloso. Son una raza cruel los orientales. Lo que sí comulgo mucho es con el sintoísmo o las religiones animistas cuando hablan de los espíritus que habitan en los objetos inanimados, de eso sí estoy convencido. Yo mismo sin ir más lejos… Bueno, por hoy ya vale, es agotador tener un blog pero algo hay que hacer por la vida.