martes, 2 de octubre de 2012


Aplicar truquillos, artificios y tomarme por sorpresa, alcohol y drogas antes, autoengaño también ahora en la sobriedad. Sexo, obsesionado por el sexo ¿Qué camino sigues hombre perdido? ¿Tanta fue la decepción que uniste tu destino a ella? Confusión para los restos ¡Dios mío cuánto me gusta ver una vagina en el porno casero! Me aniño, me ilusiono, me pierdo y me sé perdido. Otra vuelta de tuerca.

martes, 11 de septiembre de 2012



No digo más.

jueves, 14 de junio de 2012

Qué mona era. Luego, las drogas, el alcohol y finalmente la muerte. Era judía y cantaba cosas de negros. La mujer ideal para mí: negra y judía.


sábado, 9 de junio de 2012

Quiero que una ragazza asilvestrada me baile una tarantella.

Lo bello, lo ordinario, lo sublime, lo vulgar. Sexualidad. Todo mezclado. El caos.


miércoles, 2 de mayo de 2012

lunes, 30 de abril de 2012




Ayer vi una parte del Edipo Rey de Pasolini, con Silvana Mangano. Sus cejas me recordaron a una jovencita con nombre de barquita de pescador: Mari Ángeles. Era de la grey de Camilo Sesto, cuando Camilo, ese ser tan complejo, estaba en su sazón. Recuerdo los rosetones saludables de sus muslos, su lozanía. Un pero: sus cejas de los 70 -demasiado depiladas para mi gusto, un hilillo piloso-.

Y después vi una parte de un documental sobre Nuria Espert. El hombre de teatro viste de negro y calza sus pies con botas de media caña. Qué empalago el ser cultural varón. Ellas no, no tienen la ridícula pretensión de desnudarse interiormente con la neutra vestimenta negra para airear su yo idealizado. La pueril necesidad del varón de mostrar, de parecer importante. Y las cosas, grandes y pequeñas, le pasan inadvertidas.
Menos mal que nacemos de la mujer. Volvería a su regazo, como Kinski, una y otra vez.


Cada vez que un ser humano nace, resuenan en el mundo las palabras de Mateo: “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos…”


sábado, 21 de abril de 2012

viernes, 23 de marzo de 2012

domingo, 18 de marzo de 2012

El rechazo activa la misma zona en el cerebro que el dolor físico. En las carreras matutinas a campo traviesa durante la mili no desperdiciaba la ocasión de herir superficialmente mis piernas haciéndolas sangrar levemente pasando por entre las plantas de aspecto áspero que encontraba en mi camino. Un sargento me llamó masoquista, yo no era consciente de serlo. Aparte del placer, hay algo heroico en soportar el dolor y erguirse ante él. También en soportar el rechazo y erguirse. En ocasiones, cuando el daño físico y el rechazo han ido de la mano, he obtenido un placer más complejo.

Dadme dolor que yo produciré endorfinas.

Asthenomacrurus fragilis hacia Asthenomacrurus victoris.

domingo, 19 de febrero de 2012

Esto de que a los bailarines les de por las pesas: adiós gracilidad, bienvenida pesadez; este culto al cuerpo, al baile atlético, cuándo acabará. El espíritu ha abandonado su casa, no la reconoce, el baile del primate superior ha vuelto, se ha refugiado en los cuerpos que habitan en la sabana donde sobrevive. Sobrevivir, el sentido de la vida. Volverá, a otros cuerpos, a otros ámbitos humanos. Yo no lo veré.

sábado, 18 de febrero de 2012

jueves, 16 de febrero de 2012

jueves, 9 de febrero de 2012

Más de un año sin ponerlo, no me lo perdono.

Llega la primavera.


jueves, 2 de febrero de 2012

El arte en las venas. Pequeña prueba.



lunes, 30 de enero de 2012




Hay recuerdos que son evocados a partir de estímulos sensoriales, pero justo antes de que esto ocurra, antes de que la memoria de comienzo su mistificado relato, una pequeña porción inalterable del pasado da un salto en el tiempo y, sin discurso, hace su aparición en el presente. Alojada en la memoria más fiable, la sensorial, no es susceptible de deformación, permaneciendo latente a la espera del estimulo. Un trocito de pasado intacto, que por su cualidad de sensorial es veraz, y que a su vez desencadena las emociones y construcciones de lo que llamamos recuerdo. Es un viaje en el tiempo minimalista que nos retrotrae, si no al ser que fuimos, sí a la percepción sensible que un día tuvo ese ser.

lunes, 23 de enero de 2012

miércoles, 18 de enero de 2012


Estábamos todas enamoradas de ti. -Eran tres, qué feliz me hicieron-. Sonreí. ¡Ahora no!, exclamó una. Sería la prótesis descolgada o el estado lamentable en el que me encontraba pero esos seis ojos reflejaban espanto. Eso me causó otro tipo de felicidad, la felicidad del que mira a la Medusa a los ojos y no se convierte en piedra. Arrojado del Paraíso -de ese bar tan acogedor, con sus mujeres y todo- pero me llevaba la manzana, estaba exultante. Antes era muy comprensivo conmigo mismo, si hubiese habido un trocito de luna hubiese mugido. La calle. Uno se abrazaba a las farolas porque era hipersensible a la rotación de la tierra, pero con los árboles era diferente, están vivos y son muy comprensivos. Lo inefable.

¿Quiénes eran? ¿Cuándo se enamoraron? ¿Qué edad tendría yo? ¿Quién era yo?



Señor Blas, me es imposible acceder a los comentarios, le contesto aquí: Inescrutables. Si tuviesen los ojos de Peter Lorre, grandes, redondos y saltones, otro gallo cantaría.



sábado, 14 de enero de 2012

Podría pensarse que la meditación en posición sedente es cosa apetecible para un vago que aspira a mantener su atención en el momento presente. Un vago que es consciente de las fuerzas positivas y negativas y de la necesidad del Tao, de la armonía, en la mudanza que es el pasar por esta vida ¡Pero hacerlo con los ojos abiertos! Es que se nos exige demasiado. Dormitar no es meditar, vale, pero se le parece mucho, no habría que ser tan quisquilloso. Son una raza cruel los orientales. Lo que sí comulgo mucho es con el sintoísmo o las religiones animistas cuando hablan de los espíritus que habitan en los objetos inanimados, de eso sí estoy convencido. Yo mismo sin ir más lejos… Bueno, por hoy ya vale, es agotador tener un blog pero algo hay que hacer por la vida.