viernes, 25 de febrero de 2011

Más de dos meses sin probar una gota de alcohol y ayer, oh gran hijo de puta, bebí. Volví a ser el anormal, durante unas horas, que se ha ganado 9 meses de prisión por -y es verdad, aunque no he querido reconocerlo hasta ahora- atentado a la autoridad. Mi odio a la policía es un odio antiguo que va dirigido hacia mí. No iré a la cárcel porque no tengo antecedentes. Soy un bicho. Pagaré, unos 800 euros, el fiscal ha sido bueno conmigo y sólo me ha metido un atentado; pero he de pagar las lesiones a los dos polis. Hace 5 años me pasó lo mismo pero fue considerado una falta. Debo canalizar mi odio y contentarme con mi persona. Sé que tengo un problema con la Autoridad. No debo beber o acabarán conmigo.

viernes, 11 de febrero de 2011

martes, 8 de febrero de 2011