miércoles, 13 de julio de 2011




Comprendo a estos muchachos: es lo máximo que podemos acercarnos al maravilloso universo femenino.

3 comentarios:

  1. Juas¡¡¡¡ Son para comérselos y qué bien les queda la barba y la tripita.
    Se los robo para mi Facebook.

    En otro orden de cosas...qué verano tan extraño.

    Un saludo

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  2. “The moment I wake up” es una frase de poder, de poder mágico. Es difícil coger ese tren en marcha…pero si lo consigues el tren continúa su camino y el mundo se detiene. Todo fluye porque todo, excepto el tren, queda en suspenso. Es una suerte de meditación transcendental para iniciados. Yo me inicié en la mili con la ayuda espiritual del vino gurú Savin. Esos pueblos primitivos que aún quedan, con sus trances inducidos también lo practican -lo sé por la tele-. Continué mi camino espiritual en la vida civil hasta hace poco, en el claustro de mi casa y por esos bares de Dios. Pero no fui comprendido.

    Sí, es un verano extraño; todos los veranos lo son.

    Un saludo, señora Diakonova.

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  3. Un verano extraño luego se extraña.

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