viernes, 17 de junio de 2011

RILKE

LIBRO DE LA POBREZA Y DE LA MUERTE
(Selección)
[ 30 ]

La casa del pobre es como un sagrario.
En su interior lo eterno se cambia en alimento,
y al anochecer regresa suave
hacia sí, en un anchuroso círculo,
y se acoge en sí, lento, pleno de resonancias.

La casa del pobre es como un sagrario.

La casa del pobre es como la mano de un niño.
No toma lo que los adultos piden,
le basta un escarabajo con ornadas pinzas,
una piedra ovalada de rodar por el río,
la corrediza arena y las conchas sonantes.
Es como una balanza suspendida,
sensible a la más leve recepción,
oscilando largamente entre los dos platillos.

La casa del pobre es como la mano de un niño.

Es como la tierra la casa del pobre:
esquirla de un venidero cristal,
ya claro, ya oscuro, en su huidiza caída;
pobre cual la cálida pobreza de un establo, -
y no obstante están los anocheceres: en ellos es ella todo,
y de ella vienen todas las estrellas.

3 comentarios:

  1. LEÓN FELIPE

    NOCHE CERRADA

    Ya no puedo ir más allá.
    Tropiezo de pronto en una piedra dura y negra
    y no puedo ir más allá.
    Tengo que recular...
    ya camino hacia atrás...
    camino,
    como un ciego camino...
    y tropiezo en algo duro otra vez,
    otra piedra negra que no me deja pasar.
    Y el cielo se oscurece
    y se hace duro también.
    Entones me amedranto
    y grito.
    No oigo nada,
    y no puedo llorar.
    ¡Oh, niño perdido y solo!
    El día no llega nunca,
    nunca,
    nunca,
    nunca.
    ¿Por qué me dejáis abandonado,
    ángeles amigos...?
    ¡No me abandonéis!
    Haced algún ruido
    ¡moved las alas!
    Un ruido de alas...
    siquiera un ruido de alas.
    ¿Dónde estáis, ángeles amigos?

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  2. RILKE

    " Quién, si yo gritase, me oiría desde los coros
    de los ángeles? Y aun suponiendo que alguno de ellos
    me acogiera de pronto en su corazón, yo desaparecería
    ante su existencia más poderosa. Porque lo bello no es sino
    el comienzo de lo terrible, ése que todavía podemos soportar;
    y lo admiramos tanto porque, sereno, desdeña el destruirnos.
    Todo ángel es terrible...

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  3. LEOPOLDO MARÍA PANERO

    [UN LOCO TOCADO DE LA MALDICIÓN DEL CIELO]

    Un loco tocado de la maldición del cielo
    canta humillado en una esquina
    sus canciones hablan de ángeles y cosas
    que cuestan la vida al ojo humano
    la vida se pudre a sus pies como una rosa
    y ya cerca de la tumba, pasa junto a él
    una Princesa.

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