viernes, 25 de febrero de 2011

Más de dos meses sin probar una gota de alcohol y ayer, oh gran hijo de puta, bebí. Volví a ser el anormal, durante unas horas, que se ha ganado 9 meses de prisión por -y es verdad, aunque no he querido reconocerlo hasta ahora- atentado a la autoridad. Mi odio a la policía es un odio antiguo que va dirigido hacia mí. No iré a la cárcel porque no tengo antecedentes. Soy un bicho. Pagaré, unos 800 euros, el fiscal ha sido bueno conmigo y sólo me ha metido un atentado; pero he de pagar las lesiones a los dos polis. Hace 5 años me pasó lo mismo pero fue considerado una falta. Debo canalizar mi odio y contentarme con mi persona. Sé que tengo un problema con la Autoridad. No debo beber o acabarán conmigo.

13 comentarios:

  1. Antesdeayer, en un ataque de ira furibunda, pegué un puñetazo a una puerta que fue desolador para mis nudillos. La puerta ni se inmutó, se quedó callada sin siquiera intentar defenderse. Lo peor, con diferencia, es que no había probado una gota de alcohol – yo, porque la puerta creo que iba un poco beoda, nadie en su sano juicio recibe un puñetazo así y se queda tan tranquilo. Yo arremeto contra las cosas inanimadas, que soy una cobarde, y generalmente, qué casualidad, contra las propiedades ajenas. Tengo un bate de béisbol que me habla, es mi amigo – estoy un poco de broma. Sigo sin antecedentes. Qué delito ;)
    El que no tenga miserias que tire la primera piedra - pero que apunte para otro sitio, que siempre hay algún gilipollas que no ha vivido y encima te abre una brecha.
    Lengua, saliva, lamerse las heridas y a seguir, digo yo... por decir...sin saber de la misa la mitad y porque me sale de ahí.
    Mucho ánimo y un besote, eso sí.

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  2. No soy el padre de nadie. A mi hija le dije (hace un par de años cuando era lo bastante mayor como para entenderlo) que no soy el padre ni de ella ni de nadie, que si me había de querer que fuese por caerle bien y no por tradiciones y apellidos. No soy el padre de nadie, no soy el padre de nadie, repito, pero, mecagoendiosysuputamadre, si mirando el mar uno se ahoga, será hora de darse la vuelta y mirar a la montaña. Putaempatíademierda. Usted me tendría que dar lo mismo.

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  3. Gracias por los ánimos, señora Diakonova, seguiré, sí, pero he de trabajar muchas cosas, el abuso del alcohol es una consecuencia de conflictos sin resolver que arrastro de épocas diluvianas. Un tipo como yo, al que el alcohol afecta ya de esta manera, no puede beber, ni una gota.
    Un beso.


    Lo tomo como un consejo, y un buen consejo señor Blas.
    Aprovecho para decirle que en efecto tiene usted razón en tanto a lo de dejar de autopelearse y demás en la conversación que tuvimos en su blog sobre la dignidad. Rollo destructivo, malo, muy malo.
    Otro beso.

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  4. ¡Ay, Opal, mi querido Opal! Un hombre sabio, bueno y santo pecador que tan por encima de tantos mira y al que le mira, de tanto, admira; no puede tener una dionisíaca sinrazón sin tener, al menos, desconsuelo.

    Quien a hierro mata a hierro huye y si es que huye, hállese culpable, pues es cobarde. Pero recuerde que usted es un hombre bueno y sabio suficientemente pecador y santo las más veces...

    A todo esto, quién cojones me creeré yo para ir dando consejos a nadie...

    La cobardía es la debilidad de los justos y eso no se lo deseo a nadie.

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  5. ¡Usted es el panegirista, sí, el de los tiempos panegíricos!

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  6. te zurraste con dos polis???

    tú estás mal...

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  7. Los hechos son que ambos tenían un parte de lesiones del forense y yo un espacio en blanco. Lo que no cuadra es que yo no tenía un rasguño. Me toco perder.
    Por mucho que muten los uniformes de la policía desconfío de ellos y les tengo aversión aun considerándolos necesarios.

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  8. Usted no tenía un rasguño porque es Superman¡¡¡ Aissss¡¡¡¡ :)

    Me pasen un finde estupendo, no me entere de otra cosa o les aplicaré un correctivo.

    Mil besos para todos (muaki muaki) y se los reparten.

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  9. Eso de los partes es cosa de cobardes.

    Yo también he tenido malas experiencias con eso de los partes...

    Recuerdo que ya desde antaño, en la época pre panegírica del instituto, mi mejor amigo del alma y yo, nos turnábamos para comernos el parte de faltas de clases...

    Puede que no sea la mejor forma de hacer desaparecer las pruebas de un mini delito, pero con 16 años tenía su gracia social. Y todos sabemos que la gracia social es un bien común que debería ser respetado y sustentado con al menos, dos o más (siempre pares) galletas campurrianas pezonales y un buen vaso de leches bien enteras...

    Espero que no termine usted en la cárcel, o al menos que le permitan esto del internet.

    ¡Ah, internet, internet; divino tesoro de las verdaderas libertades! Otrora flojas vanidades flojas, ora tristes penares tristes.

    Pd. Aún les quiero en mis soledades solas

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  10. un chiste:

    EL GILIPOLLAS

    - documentación!

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  11. Eso me dijo el abogado de oficio, que sea un ciudadano ejemplar, que si no acabaré en la cárcel duchándome con chicos malos.

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  12. Yo una vez ví a dos policías con coleta rubia montando a caballo por la Gran Vía. Ya puestos, pruebe a que le detengan esas, al menos es más divertido.

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