domingo, 25 de abril de 2010

SABES EL AMOR SABE A POCO TENEMOS LA VIOLENFCIA Amí resabe a poco pero me los paso por el mon amour como a ti te voy a follar cuando qui lo sa

viernes, 23 de abril de 2010

martes, 20 de abril de 2010

Una buena otitis, peyote en dosificación infantil, Castaneda y el padrecito Jung; La Polilla, La Sombra, y San Jorge, que arma sobre sí la armadura, con una mano, y con la otra aparta al dragón. ¡Hostias, si soy yo!, ¡y qué de escamas tiene el San Dragón!
Tuve un estado alterado de la conciencia, de niño, apretaba los dientes y comprimía el espacio, tacto de lo intangible, pedazo de otitis, qué bien me sentó.
Uno sale de sí, ¿adónde?, si está todo dentro; quizá para ver que son uno, el San Jorge y el San dragón. En días de torneos, el aire, a ras del suelo, más o menos inadvertido, más o menos por los tobillos, pasa por la morería. Romancero viejo de cimitarras y espadas de cruz latina. Qué bien hubiesen muerto, con sus caballos y todo, de ser cierta la última carga de caballería; polacos enarbolando sables, que el acero de los panzers, bien lo sabe Céline, se corta como la mantequilla. Si por él fuese, lo haría cada día. Murieron de este modo algunos, es verdad; el cantar de gesta intermitente, caballeros polacos, os lo agradece.
Y para los nobles perros, San Jorge sigue siendo San Bernardo.

lunes, 19 de abril de 2010

FLOWER POWER

domingo, 18 de abril de 2010

Preservo con nicotina los estados de ánimo, es ámbar, hombre de alquimia, eres feliz, la vida sonríe, gracias. Hoy llueve, hay pero no hay penumbra, la lluvia no es fuego, es poderosa, algunas gotas rebotan, qué espectáculo. La nube baja y la acoge. Adoro la lluvia, su abrazo limpio, cauces que se llenan, sequía adiós, podría fumar a dos manos y un pajarillo que vuela. En el río Ganges se han ahogado muchos occidentales y muchos hindúes mueren de hambre. Soy hombre de alquimia y no he ido al Ganges, me ahogo en nicotina, adoro mi karma.
Eddie Vedder sabe qué hacer con sus manos, están para acompañarle, el camino será largo. El hombre de alquimia, con los elementos, pierde la vida, es una gorgona lo que ve si se mira al espejo. Con un estornudo, achísssss, se va, ésta, la muerte y otras estupideces: las que vengan, es así, me es fácil y lo hago.
_ ¿Qué quieres cambiar de ti, hombre de alquimia?
_Sólo quiero conservar, la gotita de sangre, siempre fluida, que en la yema de mi dedo causaron dos espinas.



miércoles, 14 de abril de 2010

Esta noche he soñado que estaba con unos etarras. Uno de los suyos. Tenía miedo, gente violenta, gente de sangre, pero recababa información. Buen infiltrado, Opal: valor, acabar con ellos, objetivo: traición.

“La verdad completa no está en un sueño, sino en muchos sueños”, se dice en Las 1001 Noches. Toda la vida infiltrado, toda la vida soñando y ni media verdad.


La vida tiene sentido, creo en algo misterioso que exige estar atento, que exige, por encima de todo, humildad; si no, pasa de largo, y a sumar dormido cuartos y cuartos de verdad. Cómo me gustaría delegar la responsabilidad, tener una oración para rezar, palabras mágicas que resuciten muertos a la voz de ¡ya! Si tuviese un Credo, podría seguir con todo, con los músculos atrofiados y las vértebras y los huesos rotos, con el deterioro y con la vanidad. Me lo voy a inventar. Soy un infiltrado consumado, seré uno de los suyos, un creyente pasivo, me voy a traicionar: ¡Levántate y anda, Opal!

No funciona. A ver si ahora…

Creo en estar atento pero casi siempre me duermo.
Creo en la geometría divina pero casi siempre la estropeo.
Creo que estoy de paso pero confundo la vida con un pasar.
Creo que lo importante es amar.
Creo en colgar el video de Romy Schneider a todas horas y sin parar.

Y alavémonos el pelo.
Jaén.

Por hoy ya está bien. La oración, por si no funciona, tiene que ser larga, me tiene que durar toda la vida. Ya la continuaré.

sábado, 10 de abril de 2010

Los prejuicios son el escabel para auparse sobre los demás. Los niños que apuntan canas alcanzan a coger trofeos, venerables cabezas del XIX, les da superioridad. Abajo, la insignificancia, la merienda de retrasados; arriba, la composición estética, largos cabellos, barba y carnosidad: la gran cabeza, una personalidad.
Siempre he creído en el poder transformador del arte sobre las personas y sus taburetes; soy un retrasado, obviamente.

Mi cuadro preferido de Munch.
Autorretrato entre la cama y el reloj. (Naturaleza muerta, le llamo yo)




sábado, 3 de abril de 2010

viernes, 2 de abril de 2010







Marcello Mastroianni hablaba del final de la vida como si de un pueblo blanco se tratase, muy pequeñito, destellando en el horizonte sí, pero tan lejano al principio, tanto camino por recorrer… Y qué camino.
El pueblo se iba agrandando, decía, cosas de la perspectiva; del tiempo, que al andar, inexorable hace camino. (Maldito poeta el tiempo que nos mengua el camino. Se hace camino al andar, dice muy poético, muy veraz el hijo puta, pero el pueblo cada vez más cerca.)
Mastroianni, ya en el pueblo, sin camino y viejo, se lamentaba en la entrevista. Y yo con él.
A veces, cuando bailo, me vuelvo negro, huelo a flujo y soy, sobre todas las cosas, pélvico. Tiempo pasa de largo, no me reconoce, qué poco sabe el tiempo, no ve que tengo frío y me entretengo, que no quiero llegar al pueblo, que quiero morir en el sendero destellando negro.

jueves, 1 de abril de 2010

Gag mañanero.