viernes, 10 de septiembre de 2010

Hay demasiada luz en el sur y estoy ciego, no hay contraste; apenas personas y árboles que den sombra. Veo la vida pasar y me recuerda constantemente que estoy en las horas bajas, que fui joven y que amé como un cachorrito. No viajar en autobús es imposible, no tengo carnet de conducir. Tendré que soportar la belleza hasta que me muera. Ojala sea en un autobús.


7 comentarios:

  1. ¿Pero cachorrito abandonado? Yo soy joven y vivo en un contenedor. Si usted vivió bajo techo ahora no se queje, cabrón.

    Buena foto. El corazoncito intermuslar al contraluz siempre ha sido un gran detalle. Y me recuerda a otra razón pro-rubias: pubis como el trigo maduro, ñam ñam. También pueden hacerse metáforas con el sol y con el oro. El ser humano tiene una larga tradición de anhelo con ese rango de color.

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  2. No sé si sabrá, Surlaw, lo de los gatitos que no recibieron caricias de pequeñitos; de mayores no las soportan. Crisis de los hombres, las mujeres ya aguantan su vela.
    ¿Pubis Surlaw? ¡Si a usted le gustan depiladas, coño! (nunca mejor dicho) A mí me gustan con el matojo, soy un animal y nada desperdicio.
    Ayer vi la parte que me quedaba de El hombre de la tierra, ya le contaré.

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  3. Mmmm... no sé por qué dice lo de que me gustan depilados, no sé si me he pronunciado alguna vez al respecto, pero yo soy muy Aristotélico a este respecto y creo que la virtud está en un punto intermedio: el arreglo necesario para el bikini. No es que el rollo brasileño no me vaya, pero creo que renunciar a lo natural en el sexo es como renunciar a la grasa en una buena comida.

    Ah, quizá lo dice por el vídeo. Pero desafortunadamente, yo no era el director.

    ¡Usted es de los que ven las pelis a cachos, pecador! Aquel amigo mío también lo hacía, es una costumbre horrible.

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  4. Me adhiero plenamente al mensaje de los insignes Aristóteles y Morsa.
    El término medio está en la mitad, y en la mitad a veces hay cosas buenas.
    La foto, no sé, no me da buen rollo: parece que le hayan pegado un tiro (y de gran calibre además)

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  5. Sí, el tiro se lo pegaba yo con mi pistola...

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  6. "... voces de muerte sonaron cerca del Guadalquivir..."

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  7. Amor, amor.
    Entre mis muslos cerrados
    nada como un pez el sol.
    Agua tibia entre los juncos,
    amor.
    ¡Gallo, que se va la noche!
    ¡Que no se vaya, no!

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