domingo, 15 de agosto de 2010

Soy yo, ja ja, así se despidió Pili, una niña bulliciosa que corría por la casa cuando consciente, despierto, contacté con ella inmerso en la última de las escasas parálisis del sueño que de higo a breva me acontecen. Fue en la siesta, la otra tarde. ¿Qué pensar? Todo está dentro, pero parece tan real…

_ ¿Cómo te llamas?
_…ili…
_ ¿Cómo?
_…ili…
_ ¿Cómo?
_…ili…
_ ¿Pili?
_ Soy yo, jaja.





2 comentarios:

  1. La cosa comenzó cuando paralizado pero despierto oí que se abría la puerta de la casa desde la habitación donde estaba, eran mi pareja y mi hija que volvían de la piscina, sin embargo seguían en la piscina. Sin verlas, pues yo estaba en la habitación y además paralizado aunque consciente, entablé un diálogo chorralari con mi hija a través de los tabiques, como suelo hacerlo, sin sentido pero con un sinfín de entonaciones. Sin salir la voz, la voz salía. De repente, tuve un par de escalofríos poderosos y percibí que esa niña del túnel de la mente se había incorporado al juego. No tuve miedo, era simpática y sociable.
    Cuando la parálisis pasó, la niña ya no estaba, dije su nombre en voz alta, esta vez de forma físicamente audible, pero no me contestó. Vivimos en un mundo extraño.

    ResponderEliminar