sábado, 28 de agosto de 2010

4 comentarios:

  1. Opal audiovisual.

    Nunca he entendido el tema de los conciertos. ¿Dónde está la diversión respecto a oír música de estudio, tranquilamente en tu salón? Lo que emociona es la partitura, la performance es una necesidad. Y en el ámbito de la música popular, la cata de sobacos sudados a los que equivale un concierto... en fin... si fuesen sobacos sudados femeninos vale, pero no suele ser el caso.

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  2. Que no son conciertos, que son youtubes y el canibalismo es una de las manifestaciones más evidentes de la ternura (Dalí dixit).
    Por otra parte, qué bonito queda mi blog con sus youtubes y todo.

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  3. Un blog sin yutubs, ni es blog ni es nothing.
    (Dixit Gillespie)

    En los conciertos de clásica imagino que los verdaderos diletantes disfrutarán tanto del sonido natural en sala, como de ver al dire manejar los compases, los tempos, los ritmos, u lo que sea.

    Y en los directos populares se disfruta o no, según la sangre que le pongan los actuantes. Además de que muchas veces las versiones son distintas a las del disco.
    Y también la gente va a conciertos rock, pop, blues, jazz, etc. por participar del ambientillo festivo del acto.

    Yo a conciertazos no he ido nunca (excepto a uno de Zappa, claro) porque las grandes multitudes me tiran para atrás, pero en conciertos pequeños y medianos me lo paso muy bien.
    Me encanta ver si el tío de la batería le está dando con ganas, si el guitarra intenta cosas, si el cantante le pone fe...

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  4. Es que yo soy un aburrido, ya me lo dicen las chicas.

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