sábado, 10 de julio de 2010


Dicen que no se debe mirar a un primate fortote a los ojos. Yo lo he hecho. Enmarcado por un culturista cobarde, que bailó –dice- con Paco de Lucía y una mujer que se va muriendo con una sonda en la nariz. La praxis hay que ponerla a prueba. Yo lo he hecho. Y aquí estoy. He mirado al horizonte de los primates superiores; con los titíes no lo hago porque te muerden. He mirado a los ojos. Yo sí. Mañana, el ejército rojo.
Diane, los gorilas no saben manejar machetes. Descansa en paz.

2 comentarios:

  1. ¡Rediós! (la poética devastadora de tener un corazón encarnado en pleno culo)

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  2. Señor Blas, a usted no se le pasa una.

    En estos tiempos de banderitis (por el mundial, ya sabe), de alienados, lobotomizados y contentos, usted comparte el destino de sus lóbulos cerebrales intactos, que para eso son suyos.
    ¡Por el espíritu crítico! Pese a quien pese. Que tiene usted más razón que un sant… uf, disculpe… que un ateo.

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