miércoles, 14 de abril de 2010

Esta noche he soñado que estaba con unos etarras. Uno de los suyos. Tenía miedo, gente violenta, gente de sangre, pero recababa información. Buen infiltrado, Opal: valor, acabar con ellos, objetivo: traición.

“La verdad completa no está en un sueño, sino en muchos sueños”, se dice en Las 1001 Noches. Toda la vida infiltrado, toda la vida soñando y ni media verdad.


La vida tiene sentido, creo en algo misterioso que exige estar atento, que exige, por encima de todo, humildad; si no, pasa de largo, y a sumar dormido cuartos y cuartos de verdad. Cómo me gustaría delegar la responsabilidad, tener una oración para rezar, palabras mágicas que resuciten muertos a la voz de ¡ya! Si tuviese un Credo, podría seguir con todo, con los músculos atrofiados y las vértebras y los huesos rotos, con el deterioro y con la vanidad. Me lo voy a inventar. Soy un infiltrado consumado, seré uno de los suyos, un creyente pasivo, me voy a traicionar: ¡Levántate y anda, Opal!

No funciona. A ver si ahora…

Creo en estar atento pero casi siempre me duermo.
Creo en la geometría divina pero casi siempre la estropeo.
Creo que estoy de paso pero confundo la vida con un pasar.
Creo que lo importante es amar.
Creo en colgar el video de Romy Schneider a todas horas y sin parar.

Y alavémonos el pelo.
Jaén.

Por hoy ya está bien. La oración, por si no funciona, tiene que ser larga, me tiene que durar toda la vida. Ya la continuaré.

6 comentarios:

  1. Oh sí, yo también creo en la geometría divina. A veces, en el autobús, cuando veo una manifestación de geometría divina, me dan ganas de tirarme al suelo y exclamar -¡Merezco ser sacrificado por tu belleza!-. Por suerte, no lo hago. También influye la pigmentación como complemento de la geometría.

    (En realidad es un poco más complicado, la pigmentación y la geometría no son totalmente independientes, pero en pos de la simplicidad del discurso...)

    Lo que cuento también puede ayudarle con esos problemas de levantamiento que cuenta.

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  2. Qué poco religioso es usted, Surlaw. Como gesto está muy bien, tirarse y eso, y lo apoyo, pero hay que afinar mucho, menos mal que no lo hace. La cosa es hacer lo que usted hace, es decir, contemplar, pero parece que no le da importancia. Que es una epifanía de lo de arriba, Surlaw. Que a usted le dan ganas de Colección Primavera-Verano Intimissimi. Qué irreverente, Surlaw, se va a quedar sin revelación.

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  3. Lectura urgente recomendada para usted, Surlaw: La montaña mágica.

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  4. (final propuesto para una oración)
    ..y alavémonos el pelo.
    Jaén.

    ...Madame Chauchat para comérsela y con la pigmentación adecuada...

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  5. Acepto el final para la oración, le da solemnidad.

    Yo caí perdidamente enamorado de la rusa y del ambiente del sanatorio. Surlaw debe tener la misma edad que el joven protagonista de la novela, señora Diakonova, tener la oportunidad de leerla dándose esta coincidencia es un privilegio

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  6. Iba a responderle con mi visión particular de la ficción, pero he visto que iba para largo y he escrito un post entero, que he colgado en mi morada virtual. Le invito a leerlo.

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