sábado, 20 de febrero de 2010





¿Dónde hallar mis fresas salvajes? ¿Y si el fraseo del tiempo recobrado careciera finalmente de swing? Me deprime la manzana en lenta pudrición que inspiraba a Baudelaire; pero sé que sólo en ella encontraré mis fresas, aun sin swing.

Aceptar sin reservas la gracia de la vulnerabilidad sin los resabios de la autoayuda merecería ser el trabajo decimotercero de un Hércules contemporáneo. En lenguaje sexista, es un trabajo y una paradoja a medida de hombres y no de semidioses: cuanto más grande se es más pequeño se parece.

Y entre tanto, el hábito franciscano de tela basta que imagino me cubre mientras escribo roza las partes bajas, lo más basto de mí, lo que más siente, sin conflicto.

2 comentarios:

  1. Lo que le pasa a usted es que ha visto muchas películas.
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    (Y seguramente buenas)

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  2. Hasta el punto de contar los puntos que usted ha puesto- siete - y pensar en El séptimo sello.

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