jueves, 28 de enero de 2010

La sensibilidad se gasta, y su formulación. Parecieran ser una sola semilla helicoidal que cae en mitad de la carretera; después de todo es un globo ocular lo que llamamos ojo y la lengua de Barry White introducida en la boca de Diana Krall es la de una vaca (qué gusto). No la toques más, que así es la rosa, le dijo Antony el de los Johnsons al doctor Moreau.
No la toques más, que así es la rosa; me digo, mirándome al espejo y también: la consumación del amor debiera ser, como es de Natura, asunto de animales pero… Digo yo que en la confusión, el furor canalizado, nos debería llevar a China, que está más cerca de lo que creemos. Pero claro, en la confusión cualquiera sabe.
No hablo llano porque es difícil hacerlo desde el presente inmediato. No digo nada porque ya todo está dicho. Llego a envidiar a los machos de la viuda negra, que mueren mientras copulan. Una sexualidad mortal, exenta de vida y con posteridad.

2 comentarios:

  1. Pues sí, porque al menos copulan.

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  2. Hombre blanco no hablar llano. Hombre blanco hablar lengua de alpinista, de cordillera lingüe, de pico agudo y cerro esdrújulo.
    Antony, el de los Johnsons de toda la vida, lloraba una canción lenta mientras solicitaba hora al doctor Moreau porque se ve que le dolían algunas notas.
    Copular está bien. Y morir entra dentro de lo humanamente razonable porque siempre, en cualquier caso, la muerte está cada vez más cerca.

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